Brasil infla su burbuja inmobiliaria

Brasil está de moda. A los atractivos naturales y culturales que en el país carioca se cuentan por miles, se han sumado los numerosos eventos deportivos que se están celebrando últimamente y que han llegado acompañados de una notable mejoría en los servicios e infraestructuras. Estos y otros factores han hecho que Brasil se haya convertido en el destino preferido por los inversores.

Uno de los activos que más ha aumentado su valor es la vivienda. Desde el año 2008, el precio de los inmuebles en algunas ciudades se ha incrementado por encima del 250%, destacando los casos de dos ciudades:

  • Río de Janeiro, donde comprar una casa resulta hoy un 246,2% más caro que hace seis años, mientras que alquilar supone realizar un desembolso un 138,1% mayor.
  • Sao Paulo, donde el precio de la compra ha crecido un 199,2% y el del alquiler un 96,2%.

Brasil infla su burbuja inmobiliaria

La escalada de precios

Esta tendencia, que se repite a lo largo y ancho de todo el país, está ocasionada por un aumento de la demanda y una estabilización del mercado financiero, según explican desde la asociación de inmobiliarias de Río, que ha atraído a los inversores.

Factores que han contribuido

Pero otros factores también han contribuido a disparar los precios. La renta media de los trabajadores se ha incrementado en un 60%, con lo cual muchas personas se han podido permitir adquirir una vivienda. Además, el Gobierno ha favorecido la compra de casas con programas especiales de financiación destinados a las familias menos pudientes y con la construcción de más de un millón de viviendas, a las que en los próximos años se sumarán dos millones más.

Por último, el fútbol es también responsable en cierta manera de esta burbuja inmobiliaria a la que, no obstante, no temen en Brasil. Los eventos relacionados con este deporte, como por ejemplo la copa Confederaciones celebrada el año pasado y, en especial, el mundial de este verano, así como las Olimpiadas que se celebrarán en Río en 2016, han contribuido a que el Gobierno destine un importante esfuerzo a la construcción de infraestructuras o a la mejora del transporte. Además, se ha trabajado especialmente para lograr aumentar la seguridad de determinadas zonas llevando a cabo un proceso de pacificación en las favelas.

Resultados poco positivos

Pero no es oro todo lo que reluce, y es que los brasileños se encuentran cada vez más ahogados por los abusivos precios de la vivienda. De hecho, este incremento (que además no implica que las casas se encuentren en buen estado de conservación, ya que a menudo están llenas de desperfectos) es ya difícilmente asumible por la población, que ha perdido ya prácticamente toda su capacidad de ahorro.

Publicidad